lunes, 13 de agosto de 2007

mexico... ¿unido al mercosur?

Brasil impulsa acuerdos con México, pero fuera del Mercosur

Lula planteó al presidente Calderón que lo primero es aumentar el intercambio económico entre ambos países. Y, sin aludir al bloque regional, dejó para adelante "el sueño" de una integración latinoamericana.

Pese a algunas frases alusivas, la visita del presidente Lula da Silva a México no tuvo ningún contenido "latinoamericanista". Al encuentro le dio un giro claramente bilateral. "Debemos trabajar para ampliar nuestros acuerdos comerciales mutuos", subrayó el brasileño en un mensaje pronunciado ante su colega Felipe Calderón. Y dejó para un futuro indefinido el "sueño" de una mayor integración latinoamericana. El mexicano concordó que lo primero es aumentar el intercambio bilateral en el ámbito económico, además de lo político y social.De un modo claro, en cuanto a los tiempos, Lula continuó: "Vamos a trabajar para que México sea socio del Mercosur, pero es preciso primero cumplir varias etapas", aclaró. Calderón y el brasileño se midieron como los dos gigantes que son en el mundo latinoamericano. México ya acumuló 15.000 millones de dólares de inversión en Brasil. Y la corriente comercial entre los dos países ya superó los 6.000 millones de dólares. Es poco si se piensa en el tamaño de las respectivas economías: el Producto Interno Bruto brasileño fue el año pasado de 956 mil millones de dólares; el mexicano ascendió a US$ 860,5 mil millones. Para completar el panorama: México ya es el quinto principal mercado para los brasileños, adelante incluso de Japón, Inglaterra, Francia, Italia y España. Y otro dato: después de Chile, los mexicanos fueron los que experimentaron el más alto crecimiento en exportaciones a Brasil.Lula, que llegó a México para "vender" su país, como ha hecho en sus ya innumerables incursiones al exterior, convocó al empresariado de las dos naciones. Al presidente brasileño no se le escuchó ningún llamado a los mexicanos para que formen parte del Mercosur. Su visita no tenía relación con semejante pedido. Si algo quiere Brasil es negociar una apertura comercial con México a solas, como hasta ahora. No precisa regionalizar esa relación. El tema es el siguiente: las negociaciones con México fueron las últimas que cada país del Mercosur gestionó por separado. Se hizo a través de los respectivos acuerdos de complementación económica (ACE) que tenía cada uno, en el marco de la Asociación Latinoamericana de Desarrollo e Integración (ALADI). Argentina también posee su propio convenio. Y Lula dejó bien claro que pretende mantener ese estatus. "Soy optimista con las negociaciones para ampliar el ACE 53 (el acuerdo brasileño-mexicano). Vamos a dinamizar con un grupo de alto nivel las posibilidades de ampliar (a través de ese acuerdo bilateral) el comercio y las inversiones." Y luego se refirió a los deseos de Calderón "de mirar un poco para América del Sur, para el Mercosur". Según el brasileño, entonces "podremos comenzar a soñar" (sin apuro ni fecha) con un proceso de integración en toda América latina.
Opinion personal:
Más allá de los buenos deseos, lo cierto es que no será sencilla la cercanía mexicana con el Mercosur. Es importante tener en mente el dato para no perder la perspectiva.
Al margen de la necesidad de consolidar la relación política, hay límites claros para la integración económica azteca. De un lado, razones de orden jurídico: México es miembro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) y eso traba su margen de maniobra. Pero, asimismo, su ingreso al Cono Sur alimenta temores de difícil digestión para muchas economías locales. Brasil lo sabe y la postura de Lula encarna esas prevenciones. Es que, la entrada mexicana implica -a través del NAFTA- la irrupción en el amplio mercado sudamericano de bienes y servicios de economías más competitivas. No es un tema menor si los grupos de poder regionales pretenden conservar su primacia.
Karina Korszyk

No hay comentarios: